TinyPeek nació de un deseo simple, inspirado en mis hijas: En casa siempre cuidamos el tiempo de pantalla, y por eso pude ver con claridad algo que me preocupó: otros niños de sus mismas edades, noté que les costaba entretenerse de la misma manera. Necesitaban una pantalla para estar tranquilos, para "no aburrirse".
Ahí entendí que quería ofrecerles — a otras familias — , otra opción. Quería que jugaran para aprender, no que miraran para desconectarse. Que eligieran, exploraran, se hicieran preguntas, en lugar de recibir pasivamente lo que un algoritmo decide mostrarles.
Así nació TinyPeek: un microscopio pensado para que cada chico se convierta en su propio explorador, curioso de su mundo, dueño de su imaginación. Porque no se trata de bloquear la curiosidad de los niños frente a una pantalla, sino de abrirles la puerta a descubrir el mundo real con sus propias manos.
Paula.-